Conversaciones repartidas
Cada vendedor atiende desde su celular. Si se va de vacaciones o deja la empresa, el historial con tus clientes se va con él.
Conectamos tu número a la API oficial de WhatsApp Business, reunimos las conversaciones del equipo en una sola bandeja y sumamos un agente de IA que responde con la información de tu negocio. Tú decides qué contesta solo y qué pasa a una persona.
Demo de 30 minutos por videollamada, de lunes a viernes.
Funciona mientras el volumen es bajo. Cuando crece, empiezas a perder ventas que nadie registró.
Cada vendedor atiende desde su celular. Si se va de vacaciones o deja la empresa, el historial con tus clientes se va con él.
El precio, la garantía o el tiempo de entrega cambian según quién conteste y a qué hora lo haga.
Alguien preguntó el martes, nadie le escribió de vuelta y el jueves compró en otro lado. Casi nunca queda registrado.
Todo lo que entra por tu número queda en un solo lugar. El agente contesta lo repetitivo, tu equipo cierra y cualquiera puede ver en qué quedó cada cliente.
Asignas cada conversación a una persona, dejas notas internas que el cliente no ve y retomas con plantillas aprobadas por Meta a quien escribió hace más de 24 horas.
Responde con tu catálogo, tus precios y tus horarios. Lo apagas en cualquier chat con un clic, y tú defines cuándo debe pasar la conversación a alguien del equipo.
Se conecta por API con tu web, tu ERP o tu sistema de facturación, para que el contacto, la cotización y el cobro no vivan en tres lugares distintos.
Cinco situaciones que se repiten en cualquier negocio que vende por WhatsApp, y cómo las resuelves aquí.
El agente contesta las preguntas de siempre con la información que tú le cargaste: precios, tiempos y garantías. Cuando el cliente quiere avanzar, la conversación pasa a una persona que ya sabe de qué se habló.
Pasadas 24 horas desde el último mensaje del cliente, WhatsApp solo permite escribirle con plantillas aprobadas por Meta. Tu equipo las tiene a mano en la misma conversación, sin cambiar de aplicación.
Cuando un cliente manda la foto de su transferencia, el sistema la reconoce, lee el monto y crea un borrador de cobro en tu ERP conectado. Alguien del equipo lo revisa y lo confirma. Se acabó copiar montos a mano.
Cuando alguien escribe desde un anuncio de clic a WhatsApp, la conversación guarda de qué anuncio vino. Al cerrar la venta se la reportamos a Meta, que usa ese dato para buscar más clientes como los que sí compraron.
Con un clic, el audio del cliente aparece escrito en la conversación. Quien atiende entiende el pedido sin buscar audífonos, aunque esté en una reunión o en el mostrador.
Una IA que habla con tus clientes necesita reglas claras. Así las aplicamos.
Catálogo, precios, horarios y políticas viven en una base de conocimiento que tu equipo edita. Si cambias un precio, lo cambias en un solo lugar.
Apagas el agente en un chat y sigues tú. Y lo delicado, como confirmar un pago, espera siempre a alguien del equipo.
Sabes quién respondió, si fue el agente o una persona, y a qué hora. Si un cliente reclama, tienes la conversación completa para revisarla.
Cada empresa trabaja en su propio espacio, con usuarios y permisos propios. Y usamos la API oficial de WhatsApp Business, sin aplicaciones puente que pongan tu número en riesgo.
Para negocios que venden conversando con sus clientes.
Arrancamos con un proceso que hoy te quita tiempo, lo ponemos a funcionar y lo medimos contigo. Después vemos qué sigue.
Nos cuentas cómo atiendes hoy tu WhatsApp y vemos si hay un buen primer caso.
Hacemos contigo la conexión con Meta y cargamos lo que el agente necesita saber de tu negocio.
Las primeras semanas revisamos conversaciones reales contigo y ajustamos las respuestas.
No. Conectamos el mismo número a la API oficial. Según el caso, puedes seguir usando la app de WhatsApp Business en el teléfono al mismo tiempo. Lo revisamos contigo en la demo.
Solo si tú quieres. Puedes dejarla apagada, activarla fuera del horario de atención o dejar que responda lo básico y pase la venta a tu equipo.
Quedan en el espacio de tu empresa, separados del resto, y tú decides quién del equipo ve qué. El detalle está en nuestra política de privacidad.
Por API, sí. Hoy lo hacemos con el ERP de Mercury para cotizar y registrar cobros. Si usas otro sistema, lo evaluamos en la demo.
Depende del caso y del volumen de conversaciones. Después de la demo te enviamos una propuesta con el alcance por escrito.
En media hora vemos si hay un buen primer caso y qué haría falta conectar. Sin compromiso.